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Juanita
Ulloa: La femineidad del mariachi
Juanita
Ulloa, cantante, pianista y compositora, no es mexicana ni de origen
ni nacimiento, pero sí de crianza y lo más significativo:
se siente mexicana en su alma y en su corazón.
Proveniente
de una familia americana que se trasladó a Panamá en 1914,
cuando su bisabuelo fue invitado para ser Juez del Canal, Juanita
creció en un ambiente bicultural con una educación que
cataloga como excelente.
A
los cuatro años de edad inició su educación en la
música clásica tocando el piano; a los 17 años comenzó
a educar su voz a nivel clásico; su voz entonaba las notas
bajas y comenzó a notar la falta de las altas. En base al esfuerzo
y el estudio logró convertirse en cantante de ópera y
siguió ese rumbo durante 10 años, cantando zarzuela en
escenarios de California y España.
Una
observación de su profesora de canto la llevó a adentrarse
en el estilo musical que había amado desde su niñez, la
música ranchera y los boleros. Esos momentos de su niñez
que Juanita atesora celosamente, en especial cuando en las celebraciones
familiares, el mariachi llegaba a su casa por la madrugada y su
fuerza musical irrumpía las paredes, fueron su inspiración.
Desde
entonces, sentía una atracción por la música del
mariachi. "Es algo que jamás he sentido con otros estilos musicales,
la música tiene su belleza en cada estilo, en el mundo de mariachi
es un poder que se transmite, que denota alegría", describe
cuando la entrevistamos por teléfono.
Después
de 6 meses de ensayos constantes logró desarrollar un estilo
ranchero clásico, basado en la tradición de la voz baja
que mantiene hasta incursionar en las notas musicales de falsete,
un estilo musical donde muy pocas mujeres han incursionado, quizá
por la falta de oportunidades de educar la voz. Con el conocimiento
adquirido también surgió una nueva inquietud: enriquecer
el aporte de las mujeres a la música ranchera tanto como intérpretes
o compositoras.
Su
trabajo musical "Mujeres y mariachi" es la respuesta a esa inquietud
personal y una muestra de lo que puede aportar la mujer en términos
musicales para ofrecer algo distinto, que no sea lo típico
que hace en el mundo ranchero.
Juanita
describe que en el disco se trata de desarrollar el falsete en los
ritmos de huapango y también dar a la música ranchera
un toque más femenino tanto musicalmente como en el vestuario.
Preocupada
por la poca actividad que tiene actualmente la mujer en este estilo
musical, Juanita confía en que su trabajo sirva de inspiración
a la mujer latina para que estudie y se eduque en la música.
"Estoy estrenando lo que puede hacer la mujer, espero que las mujeres
que ya están cantando música ranchera piensen qué
es lo que quieren decir y vayan estudiando la música".
Pero
eso no es todo, la cantante siente el compromiso y la responsabilidad
de representar a México y Latinoamérica ante los norteamericanos
y el resto del mundo que desconoce sus tradiciones. "Y en ese aspecto
soy más mexicana que el mexicano y sé que habiendo prejuicios
puedo enfrentarme con gente que los tiene y presentarles las cosas
más lindas: el calor del latinoamericano, su música, su
comida, todo lo bello y lo lindo que tenemos". © La Raza
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