Gisela Orozco 09/04/2003

Juanita Ulloa: La femineidad del mariachi

Juanita Ulloa, cantante, pianista y compositora, no es mexicana ni de origen ni nacimiento, pero sí de crianza y lo más significativo: se siente mexicana en su alma y en su corazón.

Proveniente de una familia americana que se trasladó a Panamá en 1914, cuando su bisabuelo fue invitado para ser Juez del Canal, Juanita creció en un ambiente bicultural con una educación que cataloga como excelente.

A los cuatro años de edad inició su educación en la música clásica tocando el piano; a los 17 años comenzó a educar su voz a nivel clásico; su voz entonaba las notas bajas y comenzó a notar la falta de las altas. En base al esfuerzo y el estudio logró convertirse en cantante de ópera y siguió ese rumbo durante 10 años, cantando zarzuela en escenarios de California y España.

Una observación de su profesora de canto la llevó a adentrarse en el estilo musical que había amado desde su niñez, la música ranchera y los boleros. Esos momentos de su niñez que Juanita atesora celosamente, en especial cuando en las celebraciones familiares, el mariachi llegaba a su casa por la madrugada y su fuerza musical irrumpía las paredes, fueron su inspiración.

Desde entonces, sentía una atracción por la música del mariachi. "Es algo que jamás he sentido con otros estilos musicales, la música tiene su belleza en cada estilo, en el mundo de mariachi es un poder que se transmite, que denota alegría", describe cuando la entrevistamos por teléfono.

Después de 6 meses de ensayos constantes logró desarrollar un estilo ranchero clásico, basado en la tradición de la voz baja que mantiene hasta incursionar en las notas musicales de falsete, un estilo musical donde muy pocas mujeres han incursionado, quizá por la falta de oportunidades de educar la voz. Con el conocimiento adquirido también surgió una nueva inquietud: enriquecer el aporte de las mujeres a la música ranchera tanto como intérpretes o compositoras.

Su trabajo musical "Mujeres y mariachi" es la respuesta a esa inquietud personal y una muestra de lo que puede aportar la mujer en términos musicales para ofrecer algo distinto, que no sea lo típico que hace en el mundo ranchero.

Juanita describe que en el disco se trata de desarrollar el falsete en los ritmos de huapango y también dar a la música ranchera un toque más femenino tanto musicalmente como en el vestuario.

Preocupada por la poca actividad que tiene actualmente la mujer en este estilo musical, Juanita confía en que su trabajo sirva de inspiración a la mujer latina para que estudie y se eduque en la música. "Estoy estrenando lo que puede hacer la mujer, espero que las mujeres que ya están cantando música ranchera piensen qué es lo que quieren decir y vayan estudiando la música".

Pero eso no es todo, la cantante siente el compromiso y la responsabilidad de representar a México y Latinoamérica ante los norteamericanos y el resto del mundo que desconoce sus tradiciones. "Y en ese aspecto soy más mexicana que el mexicano y sé que habiendo prejuicios puedo enfrentarme con gente que los tiene y presentarles las cosas más lindas: el calor del latinoamericano, su música, su comida, todo lo bello y lo lindo que tenemos". © La Raza